Educación, Tecnología

Regreso a Clases: tips para un inicio positivo

Regreso a Clases: tips para un inicio positivo

Regreso a Clases: tips para un inicio positivo

Por: Equipo Emotions

Con la llegada de agosto, para muchos colegios, se avecina el momento de poner fin a las vacaciones. En Emotions, hemos identificado que un porcentaje bajo de alumnos se enfrenta a lo que llamamos la “resistencia al regreso a clases”, un fenómeno que desafía a docentes y directivas a diseñar estrategias que no solo combatan el ausentismo y el bajo rendimiento, sino que también transformen la experiencia educativa.  

Es crucial entender que esta resistencia es una manifestación de complejas barreras socioemocionales que requieren un enfoque holístico, trascendiendo lo puramente pedagógico. 

La clave está en construir puentes emocionales y seguros para los estudiantes. Monitorear el ausentismo y el bajo rendimiento es fundamental, pero la verdadera solución radica en comprender y atender las raíces emocionales de estas conductas. A continuación, exploraremos estrategias prácticas y profundas para garantizar una transición fluida y motivadora, fomentando un ambiente de aprendizaje verdaderamente positivo y empoderador desde el primer día. 

Con la llegada de las clases un porcentaje de alumnos se enfrenta a lo que llamamos la "resistencia al regreso a clases”.
Con la llegada de las clases un porcentaje de alumnos se enfrenta a lo que llamamos la "resistencia al regreso a clases”.

Estrategias pedagógicas para un regreso exitoso

Vamos a desglosar cómo cada acción puede impactar profundamente el bienestar y la motivación de los estudiantes: 

1. El aula como santuario de aprendizaje y diversión: más allá de un simple espacio ordenado, el aula debe ser un reflejo tangible de bienvenida y oportunidad. Asegúrate de que cada pupitre, silla y material no solo esté organizado y visible, sino que invite a la exploración. Considera decorar el salón con elementos que no solo sean visualmente atractivos, sino que también anticipen y conecten con los temas curriculares de una manera intrigante. Por ejemplo, si va a abordar la historia, un “muro del tiempo” interactivo; si es ciencia, un “rincón de descubrimientos”. Esto ayuda a reducir la incertidumbre y activa la curiosidad innata de los estudiantes, mitigando la ansiedad del regreso. 

2. Rituales y rutinas como anclas de seguridad: las rutinas son mucho más que una secuencia de actividades; son estructuras que brindan tranquilidad y previsibilidad, elementos cruciales para niños y adolescentes que pueden sentirse abrumados por el cambio. En colaboración con tu coordinador académico, diseña bloques de tiempo claros para materias, actividades y, vitalmente, para los descansos activos y significativos. La clave no es solo crear el horario, sino también practicar activamente las transiciones clave: cómo ingresar al aula de forma tranquila, cómo moverse durante los descansos, y cómo prepararse para la salida. La repetición guiada reduce la ansiedad del “qué viene después” y fomenta la autonomía. 

3. Mapa de Bienestar Diario: un horario visual, claramente expuesto cada día, no solo organiza el tiempo, sino que empodera a los estudiantes al darles control sobre su jornada. Incluye bloques de tiempo para cada asignatura, actividades colaborativas, momentos de descanso mental y físico, así como transiciones. Involucra a los estudiantes en la creación o personalización de este horario cuando sea posible, permitiéndoles apropiarse de su día. Al practicar las rutinas, como la entrada al aula o los descansos, está construyendo memoria muscular y emocional sobre el funcionamiento del día escolar, lo que reduce la resistencia y aumenta la confianza. 

4. Conexión Auténtica: las primeras semanas son una inversión invaluable. Dedica tiempo no solo a aprender los nombres, sino a indagar genuinamente sobre los intereses, pasiones, fortalezas y desafíos individuales de cada estudiante. Pregunta por sus vacaciones, sus hobbies y muestra interés en sus vidas más allá del currículo escolar, siempre respetando los límites personales. Entender sus motivaciones extralectivas, como un deporte, un arte o una actividad comunitaria, te permitirá conectar el aprendizaje académico con sus mundos, haciendo el currículo más relevante y atractivo. Un docente que ve al estudiante como un ser integral, fomenta la confianza y reduce la sensación de anonimato que a veces genera ansiedad. 

El aula debe ser un reflejo tangible de bienvenida y oportunidad.
El aula debe ser un reflejo tangible de bienvenida y oportunidad.
En Chile 57% de los estudiantes presenta síntomas de salud mental relacionados con el estrés académico.
En Chile 57% de los estudiantes presenta síntomas de salud mental relacionados con el estrés académico.

5. Fomentando la Curiosidad y la Colaboración: desde el primer día, comunica las metas académicas no como exigencias, sino como oportunidades de descubrimiento. Enfoca la comunicación en el progreso, el esfuerzo y el aprendizaje mutuo. Fomenta el trabajo en equipo y el conocimiento compartido no solo como una metodología, sino como una filosofía de aula. Esto significa celebrar los errores como oportunidades de aprendizaje, promover la ayuda entre compañeros y enfatizar que el éxito es un esfuerzo colectivo. Un ambiente donde el miedo al fracaso es menor y la colaboración es valorada, reduce el estrés y aumenta la motivación intrínseca. 

6. Priorizar el Bienestar: más allá de lo académico, es fundamental que el aula sea un refugio seguro donde los estudiantes sientan que pueden expresar sus preocupaciones y buscar apoyo sin temor al juicio. Considera introducir pequeñas pero poderosas actividades de atención plena (mindfulness), como ejercicios de respiración de un minuto o estiramientos breves, para ayudarles a gestionar el estrés y a reconectarse con el momento presente. Ten siempre “pausas cerebrales” disponibles para quienes lo necesiten. Mostrar que se preocupa por el estado emocional no solo reduce el estrés y la ansiedad, sino que también fortalece el vínculo alumno-docente, creando un ambiente donde el aprendizaje florece en medio de la seguridad emocional. 

El estrés escolar: una realidad que requiere atención

La creciente ola de estrés en la etapa escolar es una realidad palpable en América del Sur, y aunque el regreso a clases puede ser un detonante, hay múltiples factores que presionan a los jóvenes en sus espacios educativos. Un informe del Ministerio de Salud de Colombia reveló que 2 de cada 10 estudiantes de colegios sufren ansiedad relacionada con el “bullying”, un estresor significativo y a menudo subestimado.  

En Chile, los datos son igualmente preocupantes: estudios recientes indican que un alarmante 57% de los estudiantes presenta síntomas de salud mental relacionados con el estrés académico. Este fenómeno se ve exacerbado por la presión de las clases y evaluaciones, y se observa una marcada brecha de género, con mujeres de 15 años reportando mayores niveles de ansiedad. 

Estos datos no son meras estadísticas; son un llamado a la acción. El estrés afecta la concentración, la capacidad de aprendizaje y el bienestar general de los estudiantes. Por ello, el regreso a clases debe concebirse como una oportunidad para que los jóvenes no solo se reencuentren con sus amigos, sino que también se sientan motivados, seguros y empoderados para aprender, explorar y construir las bases de su futuro. Con estos consejos prácticos y su invaluable experiencia, te convertirlas en un pilar fundamental en esta crucial etapa de sus vidas. 

Conoce el #MundoEmotions# 

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia en nuestro sitio web. Al navegar por este sitio web, aceptas el uso que hacemos de las cookies.
Tienda
Ir al contenido